2026 será la era del lujo consciente y el neo-vintage. El panorama actual de la alta relojería está marcado por el concepto del “poder silencioso”. Tras años de diseños sobredimensionados, 2026 consolida la tendencia de los diámetros contenidos y las cajas ultrafinas. La elegancia ya no grita; susurra a través de materiales innovadores y una ingeniería que busca la máxima comodidad sin sacrificar la robustez.
Una de las tendencias transversales más potentes es la sostenibilidad de alto rendimiento. Casas de la talla de Omega han liderado el camino utilizando metales preciosos de origen reciclado y explorando alternativas como el titanio de grado aeroespacial y cerámicas de alta tecnología. Además, este año celebramos hitos históricos, como el centenario del Rolex Oyster, lo que ha provocado un auge sin precedentes por los diseños que rinden homenaje a los archivos de las marcas, el denominado Neo-Vintage.
Tendencias en relojes de lujo para mujer: el reloj-joya y el color natural
Para la mujer contemporánea, el reloj en 2026 ha dejado de ser un accesorio secundario para convertirse en la pieza central de su guardarropa. A continuación tres corrientes principales:
1. El resurgimiento del reloj-joya
La distinción entre joyería y relojería es hoy más tenue que nunca. Una tendencia en la que la precisión técnica se rinde ante la estética ornamental, transformando el reloj en una pieza de alta joyería para la muñeca. En nuestra casa, entendemos que el lujo contemporáneo busca esa dualidad perfecta, y no hay mejores exponentes de este resurgimiento que el Omega Constellation Co-Axial Master Chronometer. Esta pieza es un tributo a la sofisticación; su icónico diseño con las famosas «garras» y su brazalete integrado se elevan mediante la combinación magistral de acero y oro, creando un juego de texturas y brillos que trasciende lo funcional.
2. Esferas en tonos tierra y verde bosque
El verde bosque y los tonos tierra han trascendido las pasarelas para consolidarse como la paleta cromática predilecta en la alta relojería de este 2026. Si hubo un color que definió las alfombras rojas de principios de este año, fue el verde bosque profundo, pero es en la calidez de los tonos tierra donde encontramos la verdadera distinción. Este tono, símbolo de la serenidad y conexión con la naturaleza, se materializa magistralmente en el Tudor Royal, cuya esfera en un sofisticado color chocolate crea una armonía perfecta con el brillo del oro amarillo. Una alternativa de lujo orgánico que es, a la vez, robusta y sumamente refinada para el coleccionista contemporáneo.
3. Relojes cuadrados o rectangulares y siluetas retro
Las cajas rectangulares y cuadradas inspiradas en los años 70 han regresado con fuerza. El minimalismo de 2026 no es austero; es rico en texturas. Los relojes de dimensiones pequeñas (entre 24 mm y 30 mm) vuelven a ser el epítome de la distinción, deslizándose con gracia bajo el puño de una blusa de seda o destacando en una cena de gala. El Longines Mini DolceVita es el ejemplo perfecto de esta tendencia: una joya de precisión que captura la esencia de la <<Dolce Vita>> en una caja compacta y sofisticada. Su diseño rectangular de líneas suaves y su correa de piel lo convierten en una pieza de coleccionista para quienes buscan ese aire vintage que nunca pasa de moda.
Tendencias en relojes de lujo para hombre: ingeniería de vanguardia y nuevas proporciones
En el sector masculino, el 2026 es el año de la funcionalidad artística. El hombre actual busca piezas que narren una historia de maestría técnica y que sean capaces de adaptarse a un estilo de vida dinámico.
1. El regreso de los relojes de lujo con proporciones clásicas
La tendencia de los relojes oversized ha quedado oficialmente en el pasado. Hoy, el estándar de elegancia se sitúa entre los 36 mm y 39 mm. Estas proporciones, que evocan la época dorada de la relojería, ofrecen un equilibrio perfecto en la muñeca. Modelos icónicos han sido reinterpretados con perfiles más delgados gracias a calibres de nueva generación que desafían las leyes de la micromecánica. El Tudor Black Bay Pro, con su caja de 39 mm, personifica esta vuelta a la mesura sin sacrificar el espíritu aventurero. Su estética técnica y su brazalete de tejido híbrido son una oda a la funcionalidad refinada, demostrando que la verdadera presencia no depende del tamaño, sino de la pureza del diseño y la excelencia técnica.
2. Materiales técnicos: titanio y carbón
El lujo masculino en 2026 se viste detitanio de grado 5. Este material, valorado por su ligereza y su tono grisáceo mate, es la elección predilecta para los relojes deportivos de lujo. Buscamos piezas que sean prácticamente imperceptibles al llevarlas, pero indestructibles en su uso. Un exponente magistral de esta ingeniería es el Bell & Ross BR-X5 Black Titanium, cuyo diseño arquitectónico multicapa aprovecha las propiedades del titanio para ofrecer una estructura robusta y ligera a partes iguales. Ideal para los que no solo buscan estética, sino una pieza que desafíe los límites de la micromecánica y el confort, convirtiendo este reloj en un pilar de la relojería técnica del futuro.
3. Complicaciones útiles y esferas de relojes de lujo con textura
Más allá del cronógrafo, el GMT y el Calendario Perpetuo son las complicaciones más demandadas. En un mundo globalizado, la capacidad de seguir varios husos horarios con un diseño legible y sofisticado es esencial. Las esferas, por su parte, abandonan la uniformidad: vemos grabados guilloché complejos, esmaltes gran fuego y texturas que imitan elementos orgánicos, convirtiendo cada esfera en una obra de arte única. Un ejemplo fascinante de esta tendencia hacia la profundidad visual es el Tissot Gentleman Powermatic 80 Open Heart, donde la tradicional esfera azul con acabado sunray se ve enriquecida por una ventana que revela el corazón del movimiento. Esta “complicación estética” permite admirar la espiral y el volante en movimiento, transformando el dial en una obra de arte cinético. Esta pieza logra que la maestría mecánica sea la protagonista de la textura.
Relojes de lujo: un legado que continúa
Es un placer para Joyería Torrico presentarle una propuesta relojera sin igual, donde la vanguardia del diseño y la exclusividad presentan piezas destinadas a trascender. Adquirir uno de nuestros relojes no es solo un gesto de distinción actual, sino la creación de un patrimonio emocional y financiero que perdurará por generaciones.Le extendemos una cordial invitación a sumergirse en este universo de alta precisión, ya sea mediante una atención personalizada en nuestra emblemática joyería en Salamanca o explorando nuestro catálogo online de alta relojería. Este 2026 es el momento idóneo para adentrarse en el apasionante mundo del coleccionismo de relojes.







